Una sonrisa en este mar de lágrimas podría ser un salvavidas...
Aquel aroma que no puedo comparar con nada conocido, aquella historia que recién empieza pero que ya le se el final y que aun así insisto en seguir viviendo, aquel sonidito rasposo de una risa que me suena a alarma de despertador, y aquellos ojos sin final en los que puedo leer, son el conjunto necesario para desvelarme otra vez. Pienso en la profundidad de su mar y el agua sólo me llega a los tobillos, y me quedo pegada en la cantidad de primaveras que tiene en el cuerpo,
... no entiendo que hizo en tanto tiempo...
como alguien que puede contar, deducir e interpretar las huellas de otros, no puede encontrar ni contar sus propias huellas si las tiene delante de sus ojos...
¿como puedes cimentar tu vida con las palabras de otros si a estos mismos no les ha servido?
y otra vez estoy aquí contando los clavos del techo, pensando en sus palabras que no dicen nada, y en sus acciones que no son capaces de encontrar un verbo que se le parezca, y a pesar de todo ese hielo que me producían sus palabras cuando se refiere a mi, yo sigo aquí recordándole que las palabras no se las lleva el viento y que no puede prometer al cielo porque todo cae por su propio peso y la gravedad hace que esto sea mas pronto de lo que se espera...
que cantidad de palabras he tirado a su mar, y ni siquiera flotan allí por que no les pone salvavidas, quiero ayudar, pero como ayudar a alguien que no se quiere ayudar a si mismo, y mientras pensaba en esto recordé las palabras de alguien que quiero mucho...
" hay personas por las que se da la vida y un poquito más, pero nunca es demasiado"
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