La primera vez que lo vi fue en aquel parque donde se va olvidar, donde se bebe sin sed, donde se mira el cielo esperando respuestas.
yo acostumbraba a caminar esperando tropezarme con alguien que me respondiera mis preguntas, cosa que obviamente nunca paso.
Me sentaba bajo un árbol, preguntándome si acaso el árbol sentía dolor al ver caer sus hojas, miraba las nubes he imaginaba como hacerme un espacio entre ellas, miraba a los pequeños jugar y pensaba en ... muchas cosas.
Nunca antes lo había visto, tal vez siempre estuvo allí, (eso me sucede a menudo, es que soy muy despistada).
Un día de aquellos en que iba buscando respuestas "divinas", un grupo de chicos me ha dado un golpazo con una pelota de soccer (iba a escribir fútbol pero es que cuando lo digo me suena muy mal), no me enojé porque es algo que me cuesta trabajo sentir, ese golpazo me sirvió para bajarme del árbol y del lugar entre las nubes... fue allí cuando él apareció de la nada para preguntarme si estaba bien, y pues si, si solo había sido un pelotazo en la cabeza.
Comenzamos a charlar y me di cuenta que me había estado dibujando de una manera muy difusa, he allí que le pregunte porque, y me da dicho...
RH- : Es que te miro y no he podido leerte.
YO : (De manera muy amistosa le he dicho) ... acaso me ves palabras en la cara?
RH-: No, es que no me refería a eso, es que te miro y te veo perdida, pensando en no se que...
YO: ya si, si, estaba en las nubes ...
Desde ese día, fue mi mejor amigo, conversábamos por horas de horas, era como si me pudiera leer la mente, siempre llegaba cuando lo necesita, tenia la palabra precisa, la sonrisa perfecta (como decía Silvio Rodriguez), de alguna manera sus palabras me curaban las heridas pero con bialcohol, de ese que no duele o no arde, era importante para mi, había llegado a mi vida inesperado como la lluvia de Verano que no logra ser predecida, el al igual que yo bailaba con su sombra, pero esta vez nuestras sombras nos dejaban para irse a bailar juntas.
Cada cierto tiempo me regalaba un dibujo, las primeras veces era muy difuso, de trazos suaves, al pasar el tiempo ya tenían sentido, de a poco podía distinguir detalles mios, podía reconocerme entre las lineas y los círculos, en ese momento yo ya no estaba sobre el árbol pensando en sus hojas, ahora estaba abajo pensando en como lograr subirme.
Rodrigo me seguía dibujando, mes tras mes, hasta aquel día cuando me dibujo tal cual, me retrató, y ese día se despidió, se había ido a buscar sus arboles y sus nidos, su espacio entre las nubes...y yo que ahora ya no tengo los mios... me preguntaba como me dibujaría hoy Rodrigo...
Cada cierto tiempo me regalaba un dibujo, las primeras veces era muy difuso, de trazos suaves, al pasar el tiempo ya tenían sentido, de a poco podía distinguir detalles mios, podía reconocerme entre las lineas y los círculos, en ese momento yo ya no estaba sobre el árbol pensando en sus hojas, ahora estaba abajo pensando en como lograr subirme.
Rodrigo me seguía dibujando, mes tras mes, hasta aquel día cuando me dibujo tal cual, me retrató, y ese día se despidió, se había ido a buscar sus arboles y sus nidos, su espacio entre las nubes...y yo que ahora ya no tengo los mios... me preguntaba como me dibujaría hoy Rodrigo...
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