Cuando pasas tiempo en oscuridad llega un momento en el que te acostumbras tanto a ella, que comienzas de a poco a ver con mas claridad, comienzas a distinguir formas y algunas sombras, y es ahí cuando aprendes a ver no a mirar, los colores toman un nuevo sentido, aprendes que no solo existen los primarios, sino una gama nueva, nuevos colores que nacen de todo tipo sentimientos, esos colores claros o brillantes que te regala una caricia o aquellos opacos que solo pueden nacer de un gran dolor, pero que son necesarios para pintar los cuadros que necesitaras en esa exposición que es la vida...
miércoles, 5 de agosto de 2009
sábado, 1 de agosto de 2009
Y ese abismo que algunos llaman odiar....
El odio te envenena la sangre y te acorta las horas de momentos que no volverás a ver caminar por tu puerta, hace que equivoques tu camino y tomes el que te indicó aquel impulso...
El diccionario define el odio como un sentimiento negativo, de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, cosa, situación o fenómeno, así como el deseo de evitar, limitar o destruir aquello que se odia.
Recuerdo haberme prometido nunca volver a odiar a nadie, cada vez que empezaba a nacer algún mal pensamiento sobre alguien, lo desaparecía al instante, lo enterraba y de vez en cuando le llevaba flores para recordar lo que no debía volver a sentir.
No recuerdo bien el día que me lo prometí, pero creo que fue cuando empecé a odiar a mi madre, no podía evitarlo, me dormía pidiendo no abrir los ojos para no tener que verla un día mas.
En una reunión del club de ancianos de la iglesia una abuelita me dijo:
"odiar siempre termina envenenando la sangre y te hace perder el tiempo, te cansa y atrae lo negativo, siempre serás tu quien saldrá afectada por tu propio odio"
así lo entendí...
yo creo en las energías, y en la atracción de las mismas, trato de tener la menor cantidad de cosas en la mochila que llevo en la espalda, es que está muy pesada, ya me ha salido una joroba y mis piernas ya no soportan mucho ese peso, duelen mas que antes...
no quiero caer en ese abismo que algunos llaman odiar...
El diccionario define el odio como un sentimiento negativo, de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, cosa, situación o fenómeno, así como el deseo de evitar, limitar o destruir aquello que se odia.
Recuerdo haberme prometido nunca volver a odiar a nadie, cada vez que empezaba a nacer algún mal pensamiento sobre alguien, lo desaparecía al instante, lo enterraba y de vez en cuando le llevaba flores para recordar lo que no debía volver a sentir.
No recuerdo bien el día que me lo prometí, pero creo que fue cuando empecé a odiar a mi madre, no podía evitarlo, me dormía pidiendo no abrir los ojos para no tener que verla un día mas.
En una reunión del club de ancianos de la iglesia una abuelita me dijo:
"odiar siempre termina envenenando la sangre y te hace perder el tiempo, te cansa y atrae lo negativo, siempre serás tu quien saldrá afectada por tu propio odio"
así lo entendí...
yo creo en las energías, y en la atracción de las mismas, trato de tener la menor cantidad de cosas en la mochila que llevo en la espalda, es que está muy pesada, ya me ha salido una joroba y mis piernas ya no soportan mucho ese peso, duelen mas que antes...
no quiero caer en ese abismo que algunos llaman odiar...
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