Mirame un poco, hablame por favor, sólo un par de palabras y me agarro de ellas para contarte de mi, haber si te interesa que ha sido de mi vida, solo un par de palabras, no te pido explicaciones, no te pido nada, solo eso.... y así pasaron días en que yo era solo un mueble en su casa, deje de tratar de hablar con ella y seguirla para todos lados, me acostumbre a ese silencio... Esa fue la primera vez que la vi.
La segunda vez no fue muy distinta solo que ahora no esperé que me hablara, hice como si no me importaba su presencia, pensé que eso le causaría rabia o algún sentimiento, pero nada, ni se inmutó con mi presencia.
Con los años aprendí que fue lo mejor que pudo pasar porque las palabras podían doler aún más, el silencio de los años amortiguo el dolor de buena manera. Nunca más traté de acercarme a ella, aprendí a vivir con la historia que me inventaron, con la familia que me inventé y aun que han pasado más de 15 años aún necesito sus silencios...
Al pasado lo que es del pasado... al cesar lo que es del cesar... al futuro... pues al futuro mis ganas y la posibilidad de reinventarme cada vez que yo quiera, sin muros ni fronteras, sin dudas y con esta vida que ahora nace...
ResponderEliminarFuerza no morena... mucha fuerza... que el pasado sea historia y no presente...
T.T.Q.M.Y.T.E.